Hojarasca

Bosque

Siempre hay mil tesoros entre las hojas secas del camino. De hecho, en estos días de otoño, es frecuente cruzarse en el bosque con muchas personas portando cestas, a la búsqueda de setas que convertir en un delicioso manjar. Las hojas secas de los pinos, de los castaños y de los robles, a menudo albergan bajo ellas esos hongos que dan tan ricos frutos, parte imprescindible del ecosistema; hecho que algunos, a la vista de cómo queda el rastro por dónde pasan, parece que no comprenden o no quieren comprender.

Asemeja imprescindible recordar que se han de recoger esos regalos de la naturaleza, con sentido y sosiego, sin destrozar (como hacen algunos) los hongos no comestibles o venenosos. Al fin y al cabo, cada una de las piezas de ese gran puzzle que conforma el bosque encajan a la perfección, no provoquemos que se convierta en víctima de nuestro propio desconocimiento. Y no olvidemos tampoco que, por el suelo, yendo y viniendo entre hierbas, piedras y hojas, hay muchos seres vivos sobre un lecho de hojarasca. 

Caminemos con cuidado por el campo y sus senderos, no vayamos a machacar los micelios con los pisotones de las botas, ni a molestar a los pequeños seres que viven tranquilos en el plácido bosque. Allí, somos nosotros los invitados.
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Sobre Silvia Pato

Autora de las novelas «Las nueve piedras» y «El Libro del Único Camino». Redactora de contenidos en diversos medios digitales.

4 comentarios :

albalopezsanchez dijo...

Un texto hermosisimo para una foto no menos interesante. Me encanta. Biquiños.

@reku (Alexandre Ríos) dijo...

La gente por desgracia, no sabe lo que tiene. Explota y explota los recursos, sin darse cuenta de que en algún momento se acaban.
Cuando vivía en el Pirineo, en Huesca, se podía contemplar con horror cómo quedaban los bosque en época de setas... Y nadie vigilando y controlando esto.

Un saludo.

Buena foto por cierto.

Areku Desings
Brush Art Designs
Deviantart
Arekusan tumblr

Silvia dijo...

Tienes razón, Alexandre.La ignorancia provoca que no sean conscientes del daño que provocan. Ojalá que, poco a poco, con educación, formación y divulgación, las cosas vayan cambiando. Saludos

Silvia dijo...

Gracias, Alba. No sabes la moda que se multiplica por tierras gallegas con los aficionados a la recolección de setas. Dicen que suele suceder en época de crisis. Y se convierte en un peligro tanto para la salud de las personas como para los bosques, porque muchos arrasan y ni siquiera saben lo que cogen ni lo que comen...Habrá que seguir alertando. Un abrazo